¿Qué pasa en China?

¿Qué  pasa en China?

Elaborado: CEP
Responsable: Econ. Víctor Hugo Albán Romero

Dos importantes circunstancias explican el descenso del mercado bursátil de la República Popular de China, difundido por los medios   en las últimas semanas.

Una es la inflexión o cambio de énfasis que la política económica ha introducido en la economía desde 2014 y que mayor intensidad ha tomado en el 2015: Se trata de acentuar más el consumo privado, y atenuar el ritmo de la inversión o formación de capital, que por más de tres décadas ha recibido el impulso y la vigorización de las políticas públicas.

-La otra causa es la recesión de la economía internacional que afecta el nivel de exportaciones de China.

La inflexión significa que  la economía sustentada básicamente en la inversión está pasando a enfatizar  el consumo, lo que implica un cambio estructural  de los sectores productivos.

En efecto, la inversión llegó a un nivel excesivo –más del 47% del PIB- que causó  comentarios y advertencias de los organismos internacionales  y de observadores de la economía china. A ese porcentaje se agregan las existencias estoqueadas, equivalente a 2-3 por ciento adicional del PIB.

La inversión creó un exceso de capacidad productiva que permanece ociosa en algunas ramas industriales  y que ahora reciben  menor demanda.  De esas empresas y de otras cuyos pedidos han mermado, son las acciones que sus  propietarios están  vendiendo con precios a la baja y  con el consiguiente contagio que dicha  tendencia provoca.  Esta situación se presenta en empresas  privadas y públicas.

El  Estado ha tratado atenuar la caída dotando de recursos financieros (fondos) a las entidades públicas que están en condiciones de comprar acciones de empresas.

Por otro lado, las exportaciones de China  han tendido a disminuir unas y a estancarse otras, cuyo total excede del 22% del PIB.  Su causa es el menor ritmo o debilidad de las economías a que China vende,  reduciendo, en consecuencia, la  rentabilidad de las empresas exportadoras.
Sin embargo, pronto aparecerán las consecuencias del mayor consumo  de bienes y servicios,  que ya ha pasado el 50% del PIB.  Por la estructura de la economía China esos efectos se manifiestan probablemente en:

-Incremento de la demanda de bienes y servicios de consumo producidos en el país, cuya oferta no es tan fuerte ni variada.
– Mayores importaciones de bienes de consumo –sobre todo de alimentos- que China necesita.
– Nuevas empresas chinas productoras e importadoras de bienes y servicios de consumo; y, de empresas constructoras de bienes de capital para la producción de alimentos y otros consumos
– Alza de precios internacionales en alimentos básicos, y mayor demanda de barcos apropiados, a causa de las importaciones de bienes de consumo de China.

Esta inflexión- en el periodo histórico conocido de las “reformas”- es un importante hito en la evolución de la economía China.
El cambio indicado y las empresas con problemas están provocando desocupación; pero, la política gubernamental es evitar el desempleo sacrificando salarios.

Para América Latina y el Ecuador, las oscilaciones de las bolsas tendrán muy pocos efectos, casi nada; pero, es posible que merme algo la importación China de minerales-con excepción del petróleo- desde los países latinoamericanos.

Más bien la inflexión comentada abre oportunidad de exportación y transporte de alimentos y de equipos para la producción de bienes y servicios de consumo.