Marzo 3, 2017

El Universo
Bananeros en cita con Yilport para tratar nueva tarifa

Una posible alza en el valor por estiba de la caja de banano, del puerto al barco, en la terminal de Puerto Bolívar (El Oro), que empezó a ser manejada desde esta semana por la empresa turca Yilport, genera rechazo en la Asociación de Exportadores de Banano (AEBE).
El banano representa el 95% de la carga que se mueve a través del puerto orense.
Eduardo Ledesma, presidente ejecutivo de AEBE, señaló que Yilport pretende incrementar el valor de estiba más de 160% al pasar de $ 0,13 (que se cobra actualmente) a $ 0,36 por cada caja. La modificación entraría en vigencia desde el 1 de abril.
El dirigente, quien fue citado para hoy a las 10:00 en el puerto a una reunión con representantes de Yilport, advirtió que con la nueva tarifa la caja de banano aumentará hasta $ 0,50 su valor, lo que provocaría una perdida de competitividad.
Agregó que provocaría que el producto sea trasladado a Guayaquil, donde Contecon también cobra $ 0,13 por caja, y que Puerto Bolívar pierda el 95% de su carga.
Sin embargo, reconoció que ese traslado también representaría un alza similar, pero indicó que los incrementos en Puerto Bolívar serán mayores una vez que Yilport empiece a invertir en la terminal portuaria.
“Sin el 95% de la carga cómo (Yilport) cubrirá los $ 4 millones de canon fijo anual a la Autoridad Portuaria de Puerto Bolívar por parte de los concesionarios y el canon variable que está en no menos de $ 3 millones y las inversiones”, sostuvo el dirigente bananero, quien manifestó que “o la concesión modifica sus términos o simplemente desiste y sigue a cargo de otra institución”.
Además indicó que sin el 95% de la carga cerca de 1.600 personas que trabajan como estibadores u operadores perderían sus empleos.

El Comercio
Marzo 3, 2017
La industria invirtió menos en maquinaria durante el 2016

La recesión económica del 2016 generó una caída de las importaciones de maquinaria, repuestos y otros bienes de capital destinados al sector productivo. Las salvaguardias también afectaron las compras de estos insumos. Las cifras de comercio exterior del Banco Central del Ecuador (BCE) revelan que este tipo de compras cayó 26,2% en dólares durante el 2016 frente al año previo. La caída en toneladas fue del 24,5%. Uno de los segmentos golpeados fue el de la industria, cuyas adquisiciones también redujeron en valor y volumen. La baja fue de 24,3% y 21,32%, respectivamente. Javier Díaz, presidente de la Asociación de Industrias Textiles del Ecuador (AITE), indicó que la importación de maquinaria y repuestos para hilatura, tejeduría y acabados textiles cayó de un total de USD 33 millones en el 2015 a 19 millones en el 2016. También hubo una baja en las compras del sector de la confección, donde las importaciones cayeron en un 53,7%. El gremio indicó que las ventas del sector se redujeron 20% el año pasado, un escenario que llevó a las empresas a trabajar a la mitad de su capacidad. No fue necesario traer tanta maquinaria y las inversiones se redujeron. Los empresarios del sector optaron, más bien, por realizar una actualización tecnológica de la maquinaria, para hacerla más eficiente o repararla. Empresas de otros segmentos como Kubiec – Conduit, que opera en el sector de construcción, importó máquinas, pero se trató de una compra planificada con anterioridad. “Veníamos reinvirtiendo mucho porque había un auge de la construcción. Pero luego la situación económica se complicó y vimos que iba a haber menos proyectos. La importación del 2016 estuvo planificada en años anteriores”, indicó Henry Yandún, dueño de la firma. Esos bienes incluyeron máquinas para la fabricación de nuevos productos para la construcción como techos con aislamiento termoacústico (evita que entre el calor y el ruido) y de estructuras metálicas más modernas. Yandún cree que en crisis hay que buscar soluciones y una de ellas son los nuevos nichos de mercado. Por ello, para este año prevén importar nueva maquinaria. La contracción del sector de la construcción golpeó a otros sectores como el del transporte pesado, cuyos directivos cuentan que se redujó el número de fletes. Y, con menos trabajo, no era necesaria la adquisición de más equipos. Según el BCE, la importación de bienes de capital para el transporte fue la que más cayó entre todos los segmentos de este rubro. Registró una baja entre 2015 y 2016 de 32,1% en valor y 28,7% en toneladas. Juan Carlos Andrade, presidente de la Federación Nacional de Transporte Pesado y titular de la empresa Noroccidental, explicó que hay mucha oferta de camiones y poca carga, lo que influye directamente en la importación. “A esto hay que sumarle el costo de los camiones por la aplicación de la salvaguardia general”. Al inicio de la medida, en marzo del 2015, se fijó una sobretasa de 45% para estos productos, adicional al arancel. Esto llevó a un crecimiento de costos de entre el 25% y el 70%, según los transportistas. Noroccidental, que tiene una flota de 120 unidades, no importó vehículos en el 2016. Esta firma da servicio, principalmente, a la industria petrolera del país y que se encuentra afectada por la caída de los precios del crudo. Las empresas de camiones que prestan servicios a otras industrias también se han afectado, según Camilo Jarrín, propietario de la empresa Jarcargo. Esta empresa brinda servicios de carga de líquidos en Ecuador, Colombia y Perú. “Con las salvaguardias se encarecieron los precios. Un camión de USD 108 000 llegó a costar 150 000. Con el flete que tenemos ahora no se logra compensar eso, está caído totalmente el negocio”, comentó el empresario del transporte. El año pasado importó un total de 12 camiones Hino. Aunque no dio cifras, dijo que fue una cantidad menor respecto al 2015 y que no lo hizo directamente, sino a través de Mavesa. Con esa firma lograron que los japoneses asumieran la salvaguardia, que ahora está en 35%. Este empresario, quien preside la Cámara de Transporte Pesado de Pichincha, comentó que cuando la economía estaba bien un camionero hacía ocho viajes en el mes, pero hoy hace solo cuatro.

El Expreso
Marzo 3, 2017
El ‘hacer empresa’ se instaura en el país

Cuatro programas, privados y estatales, entrenan a pequeños negocios. Buscan promover una mayor exportación a Europa
La pequeña industria se confecciona un nuevo traje. Uno de mejor imagen y medida que le permita atraer a Europa con su oferta. En el cometido trabajan los dueños de las empresas, pero también organizaciones privadas y públicas que por estos días alistan sendos programas para encaminar a más de 350 pequeños negocios del país al mercado internacional.
La tarea la iniciará en unas dos semanas Corpei, dirigiendo el programa Al-Invest que busca pulir las capacidades de las pequeñas y medianas empresas en el mercado interno.
Este proyecto de cooperación internacional, que la Unión Europea ejecuta desde 1994 en Latinoamérica, desarrollará una nueva versión que buscará, por el lapso de un año, fortalecer la gestión y la capacidad asociativa de 80 negocios. Ayer, en su lanzamiento oficial, Ricardo Estrada, director de Corpei, explicó que este programa demandará de una inversión de 100.000 euros ($ 105.058) y apuntará a fortalecer a las empresas en áreas de promoción, finanzas, comercialización y ventas para facilitar su acceso a los canales de distribución del país. El blanco, dice, es potenciar su participación en el mercado interno, “normalmente el paso previo para que en un futuro puedan exportadorar”.
Un paso más allá, dice, se dará con el desarrollo de otros proyectos. Como aquel que impulsa la propia Unión Europea, para dinamizar la relación comercial bilateral con Ecuador y para el cual ya designó 10 millones euros ($ 10,5 millones). Esos recursos serán canalizados por Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) y Corpei, en coordinación con Proecuador. La convocatoria a este programa se hará en dos semanas y buscará la inscripción inicial de unas 500 pymes, para entre ellas seleccionar un listado de 200 con miras a exportar. En el lapso de tres años, explica Valeria Rodríguez, directora de Promoción Comercial de Corpei, “se dictarán unos 12 talleres a nivel nacional relacionados a diseños de empaque, obtención de certificaciones con apoyo de implementación, plan de promoción internacional, que incluirá ferias, misiones comerciales y agendas de negocios”.
Actualmente, a Europa se exportan cerca de $ 2.700 millones en productos, pero la meta del Gobierno es incrementar un 20 % los ingresos en un mediano plazo. Para eso, también el Gobierno emplea fondos públicos, para encaminar proyectos como Exporta País o Ecuador 593 (este último dirigido a migrantes de Europa para que importen más producto nacional).
Algunos de estos programas tienen como objetivo fomentar preceptos que cobran valor entre los consumidores europeos. En el caso de Al-Invest se trabajará en lograr que los pequeños empresarios incluyan componentes de equidad de género y responsabilidad social en sus negocios. Vivianne Almeida, directora de Plan Internacional, la ONG, explica que la meta será promover una mejor participación de las mujeres, con base en sus conocimientos y capacidades. Una práctica que beneficia a la empresa y que se alinea a los objetivos mundiales de Desarrollo Sostenible.

El Comercio
Marzo 3, 2017
Los indocumentados aportan USD 11.740 millones en impuestos en EE.UU.

Los inmigrantes indocumentados contribuyen con USD 11 740 millones anuales en impuestos estatales y locales en Estados Unidos, según un reporte publicado el jueves 2 de marzo del 2017 por el Instituto de Política Económica y Fiscal (ITEP, en inglés). Según el informe, los indocumentados pagan el 8 % de sus ingresos en impuestos locales y estatales, a diferencia del 8,7 % del contribuyente promedio y el 5,4 % que le corresponde al 1 % más adinerado del país. Teniendo en cuenta estas cifras, el ITEP considera que los impuestos que pagan los cerca de once millones de indocumentados que se calcula residen en el país están “a la par” con los del contribuyente promedio. El reporte indica que si se aprobase una reforma migratoria integral las contribuciones en impuestos estatales y locales de los indocumentados aumentarían en cerca de USD 2 100 millones al año y el porcentaje sobre sus ingresos se elevaría al 8,6 %. Los estados con la mayor contribución tributaria de los indocumentados son California (que tiene más de tres millones de inmigrantes sin estatus legal entre su población), con 3 199 millones; Texas, con 1 560 millones; y Nueva York, con 1 102 millones. Por el contrario, el estado que menos recibe es Montana, donde sus cerca de 1 000 indocumentados pagan en torno a los USD 550 000 en impuestos locales y estatales. El estudio señala que, si se aprobase una reforma migratoria, California recibiría en impuestos 454 millones extra; Texas, 156 millones más; y Nueva York, un total de 247 millones adicionales. Los USD 11 740 millones en impuestos incluyen más de USD 7 000 millones en impuestos sobre la venta, USD 3 600 en tasas sobre la propiedad inmobiliaria y USD 1 100 en impuestos sobre la renta. El ITEP señala que el informe se centra en los impuestos estatales y locales, pero que sus resultados serían similares a nivel federal. Una reforma migratoria integral disminuiría el déficit y generaría más de USD450 000 millones en ingresos federales adicionales durante la próxima década, según un informe de 2010 de la Oficina de Presupuesto del Congreso, no partidista. El ITEP recuerda que, en caso de una deportación masiva de los indocumentados, además de la pérdida de los ingresos fiscales, las empresas del país sufrirían ante la pérdida de semejante número de clientes.