Hay sin fin de sectores para emprender

Revista Líderes /El Comercio

Enero 3, 2017

 

Gary Flor este analista, investigador y catedrático analiza las perspectivas que tiene el emprendedor ecuatoriano en el año que comienza; asegura que la clave es la actitud. También, aborda las condiciones que deben cumplir las pymes para avanzar hacia la internacionalización. Cada año que empieza es una nueva oportunidad para las personas.

¿Qué ocurre con los emprendedores?

Hay algunos aspectos por analizar. A nivel político, la esperanza de un nuevo gobierno puede traer nuevas oportunidades para el emprendedor. Pensando en positivo, el nuevo gobierno va a preocuparse de desarrollar emprendimientos. Los planes de gobierno están topando el tema y se esperan menos regulaciones y más incentivos.

¿Hay más elementos?

Otro punto a favor es la firma del acuerdo comercial con la Unión Europea. Esto abre la posibilidad de exportar nuevos productos a mercados con alto poder adquisitivo. La apertura es de lado y lado, es decir la posibilidad de exportar con aranceles bajos y la posibilidad de importar productos, más aún con la eliminación de salvaguardias en junio. Esto abre la posibilidad de que surjan más negocios, en distintos sectores. Nos tardamos 10 años para darnos cuenta de que es necesario promover exportaciones.

¿Qué otras oportunidades tiene el emprendedor más allá de un nuevo gobierno y el acuerdo con la UE?

Está también el tema de desarrollo de nuevas tecnologías. La oportunidad está en aprovechar el desarrollo tecnológico y en olvidarnos de cierta clase de negocios. Lo importante es promover negocios que se basen en oportunidades del mercado. El Global Entrepreneurship Monitor señala que los ecuatorianos somos emprendedores más por necesidad, por eso debemos dar un salto y desarrollar negocios por oportunidad y allí las nuevas tecnologías juegan un papel fundamental. Uber, por ejemplo, no tiene taxis, pero es la compañía de taxis más grande del mundo. Lo mismo pasa con AirBnb en el turismo. Los emprendedores deben darse cuenta del acelerado proceso tecnológico que permite la prestación de servicios. Está la impresión 3D, la robótica, los drones, etc. Las oportunidades de la tecnología son inmensas.

¿En qué sectores se puede enfocar el emprendedor?

Hay un sin fin de sectores en los que se puede emprender. En tecnología, por ejemplo, está el ‘fintech’ o tecnología financiera. Ecuador, en su momento, exportaba software a bancos de la región y Europa, por lo que allí hay un gran potencial. Igual el diseño de aplicaciones móviles de servicios ofrece muchas posibilidades. En salud también hay un gran filón de negocios porque la gente cada vez está más preocupada por su bienestar y los emprendedores pueden aprovechar eso para ofrecer alimentos para ese nicho, como alimentos orgánicos o comida para diabéticos. El mercado es como el cuerpo humano y da señales, nos dice lo que necesita y lo que ya no necesita.

Para llegar a eso es necesario que el emprendedor investigue.

Claro. Conozco de empresas que están diversificando su producción apoyándose en otras empresas. El emprendedor no solo tiene que fabricar, también puede apoyarse en otros. Negocios vinculados con la belleza, nutrición o la estética son interesantes porque hay un segmento de la población que paga por esos servicios.

¿A pesar de estar en años complicados en cuanto a lo económico?

La gente sigue consumiendo y las empresas siguen creciendo, no a unas tasas de años pasados, pero siguen vendiendo y creciendo. A pesar de eso, el emprendedor es activo. Si bien el primer semestre puede ser complicado, el segundo tendrá un nuevo gobierno, nuevas políticas y se puede aprovechar. Creo que el segundo semestre de este año tendría más estabilidad económica y se puede consolidar el desarrollo de negocios.

Usted dice que asociarse es una posibilidad…

El emprendedor debe entender que no necesariamente debe tener todo el equipamiento o la tecnología para elaborar un producto. Puede asociarse con otros. Hay empresas públicas que subcontratan y allí hay otro chance para el emprendedor. En resumen, las posibilidades están en la tecnología, los servicios, los alimentos, la salud, siempre agregado valor.

Ahora hablemos de los retos que tendrá el emprendedor en este año como la falta de crédito, las regulaciones…

Por un lado hay que mejorar la competitividad. Las empresas tienen ese reto así como bajar los costos de producción. Sea empresa pequeña, mediana o grande tiene costos similares como salarios, créditos, materias primas, etc. Bajando esos costos mejorará la competitividad. También hay que aprovechar ventajas comparativas del país como el clima o los mismos productos que podrían generar derivados en banano, cacao, papas, por citar tres ejemplos. Insisto en entender al mercado y así satisfacer necesidades. Producir es lo más fácil, el reto es vender y luego cobrar.

¿Otros retos por superar?

El gran reto es articular una ley para el emprendimiento. En algún momento el Ministerio Coordinador de la Producción estuvo trabajando al respecto, pero nunca se concretó. En los países vecinos hay leyes, existen incentivos y beneficios para el emprendedor. Además, no hay nuevas figuras financieras, recién se habla capital semilla o de redes de ángeles inversores; tampoco hay ‘crowdfunding’ como en otros países. El gran reto de las autoridades es terminar una ley y facilitar la creación de empresas. Cuando un emprendedor va a una entidad pública para legalizar su negocio deber ser recibido con alfombra roja porque arriesga su capital, grande o pequeño, para generar un producto o un servicio que requiere el mercado. Además, debemos fomentar la educación emprendedora.

¿El tema educativo es vital?

En el país no hay una cadena de formación de emprendedores. En España, por ejemplo, hay manuales desde la escuela, metodologías en el colegio y luego en la universidad. Acá no hay manuales, metodologías o formación de docentes. El emprendimiento es un tema de actitud, hay que desarrollar las capacidades de los chicos como liderazgo, perder el miedo al fracaso o la incertidumbre.

Otro punto clave que se habla con frecuencia es la internacionalización de las pymes.

¿Cómo dar ese salto?

Un elemento clave es incrementar la oferta exportable con productos no tradicionales. El acuerdo con la UE es la gran oportunidad, pero hay que mejorar la competitividad. Hay que diversificar los mercados. Son casi 205 países en el mundo y solo exportamos a la mitad. Para elevar la oferta exportable hay que pensar en la asociatividad de las mipymes. Este es un tema que se habla hace muchos años, pero aún no se logra consolidar.

¿Las pymes tienen esa capacidad hoy en día?

Existen algunas, pero creo que hay que trabajar mucho. Además se debe exigir un gran plan nacional de internacionalización, en el que intervengan todos los actores en procesos de exportación, públicos y privados.

Hoja de Vida Formación:  Economista graduado en la Universidad Central del Ecuador. Tiene un MBSA en la Escuela Politécnica Nacional y está cursando un PhD en Economía y Empresa en la Universidad de Oviedo, en España. Cargos.  Es el director ejecutivo de la Corporación Ecuatoriana de Formación Profesional Compartida y de la Cámara Ecuatoriana de la Producción y Comercialización de Tecnología Informática. Trayectoria. Fundó la plataforma Hagamosminga.com. Profesor en varias universidades.